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©2016 marazulmalaga

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sábado, 25 de diciembre de 2010

nº461 ...hoy hablamos de... chantajes!!!...


El chantaje emocional es una práctica habitual de maltrato psicológico que denota debilidad e inseguridad en quien lo practica y servidumbre en quien lo padece. La imposición se lleva a cabo utilizando los sentimientos como arma. La negación a aceptar las exigencias del otro se califica de traición a la amistad o el cariño.
El chantaje emocional es una de las prácticas psicológicas más utilizadas, pero no por ello es legítima. De una forma inconsciente o voluntaria, se presiona a otra personas, víctimas del chantaje emocional, para que actúen, digan o piensen de una determinada manera, aunque vaya en contra de sus principios.
De hecho, es un recurso muy utilizado entre padres e hijos. ¿Es que ya no me quieres? o Con todo lo que he hecho por ti, son alguna de las frases más utilizadas por aquellos que lo practican.
Su espíritu posesivo, les hace mostrarse como víctimas cuando su prójimo no actúa según su capricho o antojo. Para conseguir que se acaten sus deseos, han aprendido a provocar la culpa.
Se sabe cómo es el otro en su mejor momento, y se permite que el recuerdo de las experiencias agradables eclipse la sensación de que algo no funciona, prefiriendo ceder a los deseos propios para que ese buen momento no se rompa. Es como si se estuviera obligado a “pagar” para obtener el amor y el respeto de las personas que se aprecian.
El chantaje emocional consiste en un arma muy destructiva, tanto si se utiliza en la pareja, como con padres o hijos. Los “chantajistas” de tipo emocional presionan y extorsionan a sus parejas hasta conseguir que hagan lo que ellos quieren. Este chantaje tiene consecuencias negativas para el que lo recibe, ya que afecta a la autoestima e incluso muchas veces hace que aparezca el sentimiento de culpa.