
Hay personas que entran en tu vida y lo cambian todo, personas por las que vale la pena parar, respirar y valorar. Valorar lo que realmente importa. Los detalles, las pequeñas cosas, cosas como el agua del mar, las nubes, una mirada de esas que lo dicen todo, el modo en el que sonríen..
Hay personas que están hechas de acero inolvidable, personas que hacen que todo tenga sentido, incluso lo que no importaba hasta que las conocimos. Son personas auténticas que marcan un antes y un después en nuestra vida, que llegan como un soplo de aire fresco y que, si se van, permanecen como huella indeleble en nuestros recuerdos...
Todos provenimos del mar, pero no todos somos del mar.




el horizonte solo existe en nuestra mente, en nuestros ojos,
es un sitio en cierta manera inalcanzable...
lleno por favor!

mar,
y respiraba un húmedo salitre...
si lo hiciste por amor,