quizá porque mi niñez sigue jugando en tu playa...
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...Aviso...
...estarías equivocad@ si vinieses aquí buscando un blog de fotografía profesional... ...bienvenid@ si lo que deseas ver es un blog de fotografía pasional...
A medida que pasan los años, te vas curtiendo en batallas y cambiamos ese último concepto de engaño por sospecha, bien sea por esas lecciones de vida aprendidas que te hacen ser mas cauto y desconfiado o simplemente porque la persona que tenemos delante presume con cierto grado de arrogancia de su seguridad.
Precisamente nos encontraríamos con la alarma "Dime de que presumes y te diré de que careces".
Incluso para dar peso a su supuestas cualidades y habilidades, usan la típica "la mejor defensa es un buen ataque", dándole por ejemplo a entender al noble, que no es tan cándido como parece y así ocultando cualquier sospecha de ser desenmascarado.
Pero ocurre que al final "el tiempo pone a cada uno en su lugar"
Por eso yo, admiro a la gente que va de frente, sin necesidad de autoproclmarse juez y con la humildad por bandera, porque como es sabido, al final, "por la boca muere el pez". Amén.
Al hilo, una "bonita" fotografía, serenidad, calma pero la luna quiso ser demasiado llamativa y se convirtió en desproporcionada, analizandola incluso increible, osea... falsa!!!. Todo un montaje!!!
Besos y abrazos sin ánimo de parecer tan cariñoso. Solo es un saludo amistoso...
Esta fotografía me tiene loco.
Que escribo?
Que digo?
Bonita... simétrica... hmm serenidad?...
ya!!!, Tierra, mar y aire... colores... hmm, no!!!
La giro... no sé...!
Me rindo! Abstracto... no?
No importaba, hasta que pude ser consciente de que no me pertenecía...
Parada obligada, y arrojo al viento ese puñado de polvo al sitio donde siempre perteneció...
Aprendí!
No se si fué maldita bendición o bendita maldición...
la eternidad me sacará de dudas...
...por ti sentí que había que reír y llorar al mismo tiempo...
...por ti vi las flores crecer y aprecié sus colores...
...gracias a ti escuché el canto de las aves...
...y aprecie los atardeceres...
...el mar se enamoró en tus ojos...
...los olores cobraron sentido...
...y todo lo que sentí... por ti yo lo escribí...
...y las cuartillas se llenaron de letras hechas palabras...
...así que es por ti que soy... poeta...
Tiene alma de poeta, de soñador.
Alma de contador de historias,
de caballero de otra época, de trovador.
Quizá es un músico...
Quizá un pintor...
Lleva guardado un tesoro en su alma de viajero
y transita vagabundo, por este loco mundo...
Le cuenta a los cuatro vientos su pasión desesperada,
quiere entender y comprender, lo que los hombres vinimos aquí a hacer...
Busca respuestas y encuentra dudas...
Busca verdades y encuentra mezquindades...
Busca comprender el misterio del amor, de la pasión, pero no logra entender...
Sueña con el mar, se deja acunar y llega la inspiración.
Sueña que toca el sol y siente su calor y habla de amor.
El poeta, hombre de bien que vino para aprender...
Amaneció el día cubierto de niebla, cubierto de pena. Lloraba el cielo y humedecía el asfalto de las solitarias calles.
El gris plomizo inundaba la ciudad, el mar se estrellaba contra las rocas levantando blanca espuma apenas visible desde la playa.
El faro lanzaba su monótono aviso, rompiendo el silencio, para llegar hasta los barcos perdidos que se acercaban, peligrosamente, hacia la costa. -Él recordaba... de sus ojos cansados brotaron lágrimas que surcaron las mejillas. Una tarde volvió, al descubrir que sus cabellos comenzaban a platear y encontrarse delante del espejo unos ojos cansados vacíos y añorantes, sintió la necesidad apremiante de regresar.
Volvió solo, sin apenas equipaje, sin hacer ruido. Vacía el alma y el corazón cargado de pena.
Transcurrían los días apacibles. Paseaba por la playa cada atardecer, viendo ocultarse el sol y llamándola.
El alma se llenó de paz y el corazón dejo de sangrar.
Las rosas florecían, los campos vestían de verde, el mar murmuraba en la playa. Tomó arena en sus manos dejándola escapar lentamente por los dedos, granos de oro, gotas de tiempo...
Levanto la vista y la vio. Sus ojos volvieron a encontrarse, renació el amor. Juntaron sus manos fundieron sus cuerpos en un abrazo.
Logró la plenitud tanto tiempo ansiada. Supo qué era la felicidad. Aquel día comenzó a vivir.
Y al vivir murió.
Y fueron amantes en la eternidad, el sol rojizo del atardecer se abrió para ellos, el mar entonó el himno nupcial. En la arena grabada sus huellas que el agua borró.
Al llegar la noche y salir la luna, un camino de plata se abrió. El suave murmullo del viento, las olas al llegar a la playa, las aguas del mar meciéndose formaron la melodía del AMOR ETERNO. Del amor más allá de la vida, del amor en la muerte. De la muerte como vida.
Los amantes se fundieron en la blanca espuma, en el mar negro roto por un camino de plata. El horizonte se acercó a ellos. Una barca de corales les sirvió de lecho. Y así vestidos de agua, adornados de luna con sueños de helecho durmieron el amor eterno.
En el faro, un anciano farero rezando al mar la plegaria rota del corazón cansado, sintió la felicidad de los amantes, mil lanzas traspansado su cuerpo.
Gritó a las estrellas. Sintió la soledad infinita. Lloró en silencio. El alma rota imploró. Un coro de ángeles se llevó al farero.
Murió de soledad profunda. Murió por no tener un AMOR ETERNO.
Desde las estrellas, en las noches apacibles de luna llena, escucha la canción de los amantes muertos, sonríe y espera, espera nacer para morir de nuevo.
Ten la suavidad de la brisa, la fuerza de la ola, el enigma y misterio de las profundidades del mar, la sabiduría de Neptuno. Que tu alma sea cual playa virgen llena de vida y alegría, pero sobretodo que conserve la claridad y la paz